Bruselas Airlines no empezó como una marca. Comenzó como un cuerpo. Específicamente, los restos de SABENA, la aerolínea nacional belga que operó desde 1923 hasta que colapsó en 2001. Si hoy vuela de Bruselas a Londres, París o Nueva York, probablemente esté abordando un avión que proviene de una quiebra financiera que le costó a una nación su aerolínea de bandera. Comprender esta historia no es sólo una trivialidad. Es un estudio de caso sobre cómo los costos heredados, las malas fusiones y los shocks externos como los ataques del 11 de septiembre pueden acabar con una institución centenaria.
La aerolínea original, SABENA (Société Anonyme Belge d’Exploitation de la Navigation Aérienne), lanzó su primer vuelo en 1924. Su red inicial era modesta pero estratégica. Unía Bruselas con Londres, Colonia, Francia, Escandinavia y Suiza. En 1925, los servicios comenzaron en el Congo Belga, aunque los vuelos regulares entre Bruselas y Léopoldville (ahora Kinshasa) no comenzaron hasta 1935. La Segunda Guerra Mundial estancó el crecimiento, pero el período de posguerra vio una expansión masiva. La ruta Bruselas-Nueva York se abrió en 1947. En la década de 2000, SABENA voló a Estados Unidos, Canadá, México, África, Medio Oriente, India, Sudeste Asiático, Filipinas y Japón. También tenía participaciones en cadenas hoteleras.
“SABENA obtuvo en 1998 beneficios por primera vez en una década, sus finanzas empeoraron, debido en parte a la sobreexpansión y a la disminución de los viajes aéreos que siguieron a los atentados del 11 de septiembre de 2001.”
Ese beneficio fue una ilusión. La aerolínea ya estaba sangrando. A finales de la década de 1990, las tensiones financieras obligaron a intervenir. En 1995, el gobierno belga vendió una participación del 49,5 por ciento a Swissair. Swissair tomó el control operativo. El Estado se quedó con el 50,5 por ciento. Se suponía que esta asociación sería un salvavidas. Se convirtió en una trampa.
Swissair no cumplió con las inversiones prometidas en 2001. Luego, la propia Swissair se declaró en quiebra. SABENA quedó varada. No pudo encontrar otro respaldo financiero. En noviembre de 2001, SABENA entró en liquidación.
La reorganización fue complicada. Partes de la aerolínea sobrevivieron bajo el nombre de Delta Air Transport, una filial regional. En 2002, esta entidad se convirtió en SN Bruselas Airlines. Pero la marca todavía era frágil. En 2007, SN Bruselas Airlines se fusionó con Virgin Express, una aerolínea belga que anteriormente era propiedad de Richard Branson. El resultado fue Bruselas Airlines, que inició sus servicios en marzo de 2007.
¿Cómo llevó la sobreexpansión de SABENA a su quiebra?
SABENA se expandió demasiado agresivamente a finales del siglo XX. Intentó competir con las grandes empresas mundiales en rutas de larga distancia manteniendo al mismo tiempo una densa red europea. Este doble enfoque puso a prueba las reservas de capital. Cuando la demanda cayó después de los ataques del 11 de septiembre, la estructura de altos costos fijos de la aerolínea se volvió fatal. Swissair, su socio, también estaba pasando apuros. Cuando Swissair quebró, SABENA no tenía un flujo de caja independiente para sobrevivir. ¿La lección? El crecimiento sin un socio de capital estable es un multiplicador de riesgos.
¿Por qué el gobierno belga se quedó con el 50,5 por ciento de SABENA?
La propiedad estatal era una elección política. Bélgica quería mantener una compañía aérea nacional. Pero la propiedad estatal a menudo ralentiza la toma de decisiones. También crea dinámicas “zombis”. Los gobiernos pueden inyectar fondos para evitar el colapso, retrasando la reestructuración necesaria. En el caso de SABENA, la participación estatal no impidió la liquidación. Sólo retrasó lo inevitable. El resultado final fue una fusión privada con Virgin Express, no un rescate estatal.
¿Qué aerolíneas reemplazaron a SABENA después de 2001?
El sucesor directo es Bruselas Airlines. Actualmente opera como parte del Grupo Lufthansa. Su flota incluye aviones de la familia Airbus A320 y Boeing 787 Dreamliners para rutas de largo recorrido. La “SN” en SN Bruselas Airlines significaba Société Nationale. El
















