Los centros de datos enfrentan una presión cada vez mayor para cubrir los costos de energía

7

Los legisladores estatales y federales presionan cada vez más para que los centros de datos contribuyan más a las actualizaciones de la red eléctrica que exigen. El aumento del consumo de energía en estas instalaciones, impulsado por el desarrollo de la inteligencia artificial, está empezando a afectar los costos de electricidad residenciales y de pequeñas empresas. Si bien el consenso sobre cuánto más deberían pagar sigue sin estar claro, el debate destaca una tensión creciente entre la expansión tecnológica y la asequibilidad para los consumidores cotidianos.

Demanda creciente, costos crecientes

Estudios recientes indican que los centros de datos podrían consumir hasta el 12% de toda la electricidad de Estados Unidos para 2028, casi duplicando los niveles actuales. Este dramático aumento amenaza con hacer subir los precios de la electricidad en todo el país, lo que provocó acciones tanto de republicanos como de demócratas en al menos una docena de estados, incluidos Florida, Oklahoma, Nueva York y California. Se está considerando legislar para proteger a los residentes de soportar la carga de estos costos crecientes.

Esfuerzos legislativos

El senador Chris Van Hollen (D-Maryland) presentó recientemente un proyecto de ley que tiene como objetivo establecer estándares nacionales que exijan que las empresas de tecnología contribuyan de manera justa a las actualizaciones de la red necesarias para sus demandas de energía. El objetivo, como afirmó Van Hollen, es garantizar que “sin importar dónde alguien quiera construir un centro de datos, los consumidores sepan que los costos no los van a joder”. Esto sugiere una preocupación generalizada de que el modelo actual no sea sostenible en términos de asequibilidad a largo plazo.

Respuesta de la industria

La industria tecnológica ha recibido estas propuestas con reacciones encontradas. Algunas empresas, como Microsoft, han expresado su voluntad de pagar más, mientras que otras argumentan que ya contribuyen de manera justa. Esta división subraya la complejidad del tema y el potencial de negociación a medida que los legisladores buscan soluciones.

El conflicto central es simple: los centros de datos requieren enormes cantidades de electricidad, y esa demanda está creciendo exponencialmente con el auge de la IA. Sin un mecanismo claro de reparto de costos, la carga financiera recaerá inevitablemente sobre los consumidores y las empresas más pequeñas, lo que podría sofocar el crecimiento económico y exacerbar la desigualdad. El actual impulso legislativo indica un creciente reconocimiento de este problema y una determinación de encontrar una solución más equitativa.