Prácticas de intermediarios de datos vinculadas a 21 mil millones de dólares en pérdidas por robo de identidad

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Un informe reciente del Congreso revela que las prácticas laxas de los intermediarios de datos han contribuido a unas pérdidas de consumidores estimadas de 20.900 millones de dólares debido al robo de identidad. Los hallazgos, publicados por los demócratas del Comité Económico Conjunto (JEC), surgen de una investigación sobre cómo las empresas recopilan, almacenan y protegen información personal confidencial.

Los obstáculos ocultos a la privacidad

La investigación comenzó después de que una investigación conjunta realizada por The Markup y CalMatters expusiera cómo varios corredores de datos estaban ocultando activamente herramientas de exclusión voluntaria de los motores de búsqueda utilizando directivas de “no indexar”. Esta táctica efectivamente hizo que fuera más difícil para las personas eliminar sus datos de los registros de estas empresas, dejándolas vulnerables a estafas.

Los estafadores explotan los datos personales granulares que poseen estas empresas (incluidas fechas de nacimiento, direcciones e incluso números de Seguro Social) para ejecutar fraudes dirigidos. El informe destaca cómo esto facilita sofisticados esquemas de robo de identidad.

Respuestas de la empresa y una resistencia notable

Tras las solicitudes de investigación de la senadora Maggie Hassan, cuatro de las cinco empresas examinadas (Comscore, IQVIA Digital, Telesign y 6Sense Insights) han tomado medidas para mejorar la accesibilidad a las opciones de exclusión voluntaria. Estas incluyeron eliminar el código “sin índice”, agregar enlaces más visibles y publicar pautas de privacidad más claras.

Sin embargo, Findem no respondió ni a la oficina de Hassan ni a las repetidas consultas del personal del comité. La empresa todavía emplea el código “sin índice” en su página de exclusión voluntaria, y los datos internos muestran que no pudo procesar el 80% de las solicitudes de privacidad en 2024, citando “datos insuficientes”.

La magnitud del problema

El informe del JEC analizó las violaciones de datos de la última década, incluidos incidentes en Equifax (2017), Exactis (2018), National Public Data (2023) y TransUnion (2025), para estimar el daño financiero total. El estudio sugiere que aproximadamente el 30% de las víctimas de violaciones sufren robo de identidad, y entre el 58% y el 69% incurre en pérdidas financieras.

La pérdida promedio por víctima es de alrededor de $200, pero el informe enfatiza que estas cifras pueden ser significativamente más altas, como lo demuestran los acuerdos de demanda colectiva como el caso Equifax de 2017, donde algunos demandantes recibieron hasta $20,000 en daños.

El panorama más amplio

Este informe subraya un problema creciente: la proliferación de intermediarios de datos y sus prácticas de privacidad, a menudo opacas. Estas empresas recopilan grandes cantidades de datos personales, que luego pueden ser explotados por actores maliciosos. Si bien algunas empresas han mostrado voluntad de mejorar el acceso a las herramientas de exclusión voluntaria, otras siguen sin responder o impiden activamente que los consumidores protejan su información.

Los hallazgos sugieren que la presión regulatoria y el escrutinio público son esenciales para responsabilizar a estas empresas. El senador Hassan afirmó que la investigación demuestra que “la presión pública puede impulsar a las empresas a mejorar el acceso a las herramientas de privacidad”. Esta situación exige una supervisión más estricta y una mayor transparencia en la industria del corretaje de datos para mitigar la creciente amenaza del robo de identidad.