Tras la muerte de la enfermera de Minneapolis Alex Pretti a manos de agentes federales el sábado, los empleados de la firma de análisis de datos Palantir Technologies han intensificado el escrutinio interno de la asociación de la compañía con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El debate se centra en si la tecnología de Palantir está contribuyendo a prácticas agresivas de control de la inmigración, y algunos trabajadores cuestionan las implicaciones éticas y comerciales de una colaboración continua.
Creciente descontento interno
Los mensajes internos de Slack obtenidos por WIRED revelan una importante frustración de los empleados con respecto al papel de Palantir en el apoyo al DHS, en particular las operaciones de cumplimiento del ICE. Un trabajador escribió: “Nuestra participación con ICE ha sido ocultada internamente bajo la alfombra durante demasiado tiempo. Necesitamos transparencia sobre lo que estamos haciendo aquí”. Otros preguntaron directamente si Palantir podría ejercer alguna influencia sobre ICE para prevenir abusos, citando informes de solicitantes de asilo y residentes legales detenidos sin justificación.
La respuesta de la compañía, encabezada por la directora global de ingeniería de privacidad y libertades civiles, Courtney Bowman, implicó dirigir a los empleados a una wiki interna que detalla el trabajo de Palantir en materia de aplicación de la ley de inmigración a nivel federal. Según la wiki, actualizada el 24 de enero por el CTO Akash Jain, Palantir está apoyando activamente a ICE en tres áreas clave: “Priorización y focalización de operaciones de cumplimiento”, “Seguimiento de autodeportación” y “Operaciones del ciclo de vida de la inmigración”.
El contrato de ImmigrationOS por valor de 30 millones de dólares
Estas funciones se alinean con un contrato de $30 millones otorgado a Palantir en abril para su plataforma ImmigrationOS, diseñada para brindarle a ICE “visibilidad casi en tiempo real” de las autodeportaciones y facilitar las deportaciones selectivas. El programa piloto, inicialmente de seis meses, se amplió en septiembre y ahora el seguimiento de las autodeportaciones está integrado en operaciones de aplicación de la ley más amplias. Palantir también está poniendo a prueba un nuevo sistema con los Servicios de Inmigración y Ciudadanía de Estados Unidos (USCIS) para identificar supuestas presentaciones fraudulentas de beneficios, una táctica utilizada anteriormente para justificar una mayor actividad de ICE en ciudades como Minneapolis.
Supervisión limitada y expansión de datos
Palantir reconoce el “riesgo para la reputación” asociado con la aplicación de la ley de inmigración, pero sostiene que su tecnología permite “decisiones más precisas e informadas”. La compañía admite que no controla activamente cómo ICE usa su plataforma, lo que permite un posible uso indebido, incluida la integración de fuentes de datos externas más allá de los acuerdos contractuales. Esto genera preocupación sobre la ampliación de las capacidades de vigilancia dirigidas tanto a migrantes como a ciudadanos.
Creciente preocupación por la vigilancia de datos
Incidentes recientes, incluido un video compartido por el periodista Ken Klippenstein que muestra a un agente de ICE documentando a un observador legal como un “terrorista interno”, han alimentado aún más la ansiedad de los empleados. Un trabajador preguntó al liderazgo si Palantir estaba proporcionando la base de datos a la que se hace referencia en el video, a lo que Jain respondió: “Ack, no estoy rastreando ninguna base de datos como esta en la que estemos involucrados”. Palantir insiste en que no permite el acceso directo a bases de datos de terceros fuera de los acuerdos establecidos para compartir datos, aunque ICE ha ampliado dichas asociaciones, incluso con los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS).
Una historia de los contratos gubernamentales
La participación de Palantir con el gobierno federal ha crecido significativamente desde 2017, logrando más de 900 millones de dólares en contratos, incluidos proyectos con el ejército estadounidense y el Servicio de Impuestos Internos. A pesar de este crecimiento, persisten las críticas internas y algunos trabajadores cuestionan las implicaciones éticas de apoyar políticas agresivas de aplicación de la ley.
En última instancia, la continua asociación de Palantir con ICE plantea serias dudas sobre su papel al permitir prácticas de inmigración controvertidas, y la disidencia interna destaca la creciente tensión entre ganancias y responsabilidad ética.


























